Torta de Aceite Rellena de Cabello de Ángel

Hoy es viernes y para terminar esta semana os traigo una propuesta clásica. La he encontrado en un cajón de esos en los que guardamos recetas escritas a mano que nos van dando y era el momento ideal de hacerla. Y os preguntaréis por qué… Pues porque hace poco me dieron una cidra y como a mis padres les encanta el Cabello de Ángel decidimos gastarla de esa forma. La receta que hicimos fue esta de Directo al Paladar (clic aquí para ver), aunque reduciendo bastante la cantidad de azúcar.

De todas formas, si queréis hacerlo también podéis comprar el cabello de ángel ya preparado e incorporarlo en vuestra receta directamente, aunque siempre suele estar más rico el que preparamos en casa. Y si os pasa como a mí que no os gusta el cabello de ángel también podéis hacer la torta de aceite con otro relleno o sin nada, porque está realmente buena.

¡No os adelanto más y os cuento todo sobre la receta!

INGREDIENTES:

  • 4 Huevos
  • 1 Vaso Aceite Oliva
  • 1 Vaso de Leche
  • 1 Vaso de Azúcar
  • 1/2 Chupito de Anís
  • 3 Vasos de Harina
  • 1 Cucharada Ajonjolí
  • 1 Cucharada Matalauva
  • Cabello de Ángel (al gusto)
  • 10gr Levadura Química

ELABORACIÓN:

  • Para comenzar ponemos el aceite a calentar y freímos el ajonjolí y el matalaúva, reservamos y dejamos enfriar.
  • Encendemos nuestro horno y precalentamos a 180º con calor arriba y abajo.
  • En un bol, batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen y blanqueen un poco.
  • En ese momento incorporamos el resto de ingredientes y mezclamos hasta conseguir una masa homogénea. Podemos hacerlo a mano o con una batidora de varillas, lo que os sea más cómodo.
  • Engrasamos y forramos la base del molde elegido. Yo lo he hecho en un desmoldable rectangular, pero se puede hacer en el que más guste.
  • Vertemos un poco menos de la mitad de la masa y cubrimos con cabello de ángel. Podemos poner la cantidad que nos parezca, aunque si es mucho es mejor hacerlo en dos capas.
  • Luego repartimos por encima el resto de la masa y llevamos al horno ya precalentado, dejándolo hacerse durante unos 20 minutos o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio.
  • Queda ideal si lo cubrimos con un poco de azúcar glass una vez horneado, pero también se puede cubrir de azúcar blanquilla con ajonjolí y matalauva antes de hornear.

Ahora a buscar la compañía perfecta para disfrutar de este dulce tan tradicional acompañado de un buen café o incluso un chocolate calentito cuando lleguen los días más fríos, ¿quién se apunta al plan?

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