Masa de Pizza (sin amasado)

Hoy os traigo una receta que me encanta y que he repetido ya muchas veces en casa. De hecho, cada vez que he compartido alguna foto de una pizza con esta masa por stories le ha salido más de un enamorado… Así que no podía esperar más. La receta es de un libro al que le estoy sacando mucho partido, el de Pan Casero de Ibán Yarza (podéis encontrarlo en versión tapa blanda o versión tapa dura, ahora están ambos agotados por la fiebre del pan durante la cuarentena pero podéis pedir que os avisen cuando vuelvan o buscarlos en otro sitio). Como os digo hay dos versiones, yo tengo la de tapa dura porque me gusta más este tipo de libros y además esta es la versión más completa con enlace a vídeos y con una rasqueta de plástico de regalo.

Esta receta es fácil fácil, los pasos son muy simples, prácticamente mezclar los ingredientes y dejar que repose bastante tiempo en nevera y la propia masa se amasa sola. De hecho cuando la vayáis a estirar veréis que se ha convertido en una masa súper lisa y suave. Con las cantidades que tenéis os sale para 3 pizzas prácticamente del tamaño de la bandeja del horno, luego os cuento cómo lo hago yo para no tener que tomar las tres a la vez. Tomad buena nota porque esta receta se va a convertir en uno de vuestros básicos. 👌

INGREDIENTES:

  • 525 gr Harina Panificable
  • 340 gr Agua
  • 20 gr Aceite de Oliva
  • 11 gr Sal
  • 5 gr Levadura Fresca (o 1,5 gr Levadura Seca)

ELABORACIÓN:

  • Empezamos disolviendo la levadura en el agua para asegurarnos que se reparte bien por toda la masa.
  • Seguidamente, ponemos todos los ingredientes en un bol más bien amplio. Si queréis mancharos menos se puede empezar mezclando con una rasqueta o una lengua, pero os recomiendo que al menos lo terminemos de integrar todo con la mano, ya que palpando la masa es como mejor se entiende.
  • Una vez que esté todo integrado en el bol, tapamos y dejamos que la mezcla repose durante 15 minutos.
  • Tras este tiempo, nos humedecemos ligeramente las manos y la superficie donde la vayamos a poner y plegamos la masa sobre sí misma unas 4 veces. Simplemente tenemos que coger la masa por un lado y doblarla hacia arriba. Repetimos esto por 4 lados diferentes.
  • La tapamos con el bol al revés y dejamos que repose 5 minutos.
  • Pasado este tiempo la dividimos en 3 partes (tendrán aproximadamente 300 gr cada una) y guardamos cada parte en un bote ligeramente untado con aceite. Tened en cuenta que aquí es donde van a fermentar así que la masa debe tener espacio para crecer.
  • Dejamos reposar en la nevera dos o tres días y pasado ese tiempo procederemos a formarla, ponerle los ingredientes elegidos y hornearla.
  • Para ello, sacamos la masa del bol y la ponemos sobre una superficie enharinada. Yo lo hago directamente sobre la lámina de teflón donde la voy a hornear con harina espolvoreada.
  • No la estiramos con rodillo, si no que vamos apretando con las yemas de los dedos para ir aplanándola o podemos hacer que vaya creciendo por su propio peso levantándola en peso o tirando poco a poco de los extremos para ir haciéndola más grande hasta el tamaño que queramos. Es muy manejable y se debe estirar fácilmente. En casa nos gusta muy fina y crujiente, por eso la estiramos prácticamente al tamaño del horno.
  • Le ponemos el relleno justo antes de llevarla al horno, cuidado con la salsa de tomate ya que si es muy líquida ablandará la masa.
  • Para cocinarla, el horno debe estar bien caliente, a 250º. Cuando haya alcanzado la temperatura ponemos la pizza con el papel vegetal o la lámina de teflón directamente sobre la base del horno para que le dé ese toque crujiente a la base, hay que estar muy atentos porque sólo debe estar ahí unos 3/5 minutos (según el horno). Pasado este tiempo la ponemos en la parte más alta del horno hasta que esté en el punto de dorado que más nos guste.
  • ¡Sacamos y disfrutamos!

Para ponerla y moverla en el horno yo utilizo a modo de pala una bandeja de las típicas de galletas, la mía es esta de IKEA (que por lo que veo está descatalogada) pero os puede servir esta de De Buyer o esta otra de Tescoma. O cualquier otra similar que tengáis en casa por supuesto.

Como veis, sale masa suficiente para 3 pizzas así que si por creéis que no os las vais a comer al mismo tiempo, os cuento lo que yo hago. Como en casa sólo somos dos, con una pizza nos apañamos. Por eso, yo hago la masa con las cantidades que os digo y dos de los botes los meto directamente al congelador. Unos 4 días antes de querer comerla la saco al frigorífico y la dejo reposar ahí para que fermente, luego sigo el mismo procedimiento.

¿Qué os ha parecido la receta? Os aseguro que es una auténtica pasada, y con el poco esfuerzo que supone prepararla, merece muchísimo la pena. ¡Espero que os animéis a probarla y me contéis qué tal! 😄😄

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